Para YPF ya estaría cubierto el atraso en precios (para Shell falta un 10%)

0

(Especial, José Busaniche para Perfil Córdoba). El pulso de las noticias políticas comienza a tener efectos en más sectores de la economía real. En concreto, a la buena respuesta de los mercados bursátiles y cambiarios a las fórmulas presidenciales que se vienen develando, se le suman otros signos alentadores.

El consenso de varios economistas es que la segunda reducción consecutiva de la inflación (en abril fue 3,4% y en mayo 3,1%, tras un fatídico 4,7% de marzo) puede comenzar a marcar una tendencia consolidada hacia la baja.

Esa reducción se explica, en gran parte, por la calma en el tipo de cambio, uno de los motores que venía impulsando la suba de precios. Uno de los primeros sectores en reaccionar es el de los combustibles. Cabe recordar que en el 2018 un año marcado por el salto devaluatorio, las naftas subieron 15 veces y acumularon un incremento del 75%. En cambio, en lo que va del 2019 hubo cinco subas con un incremento del 14,2%. 

Cómo sigue. Con gran parte de los aumentos absorbidos durante el año pasado, los precios de los combustibles entrarían en los próximos meses en una etapa de amesetamiento. Principalmente teniendo en cuenta que dos de los principales componentes que explican las subas, dólar y petróleo, vienen en descenso.

Con todo, los referentes del mercado explican que hay cierta distancia frente a las posturas de los precios entre los directivos de las petroleras. Mientras en la estatal YPF creen que ya se alcanzó un punto de equilibrio y que no se justifican nuevas subas, en otras petroleras afirman que aún hay un retraso de casi un 10%.

El Gobierno podría dar una señal en las próximas semanas en ese sentido ya que en la agenda aparece una suba del 2% para el 1 de julio establecida por ley y que ya se pateó en junio. “Estamos en plena campaña política y el Gobierno está dando señales y aplicando acciones para contener los precios, por lo que no sería raro que esa suba o no se concrete o sea la última concedida”, dice un referente del sector.

200 no llegan. Esta semana la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha) se reunió con uno de los hombres más escuchados en ese mercado: el exministro Juan José Aranguren. El exfuncionario repasó algunas variables del sector, se mostró eufórico por el potencial y las inversiones que viene atrayendo Vaca Muerta y ayudó a actualizar un número muy importante para el sector: el del volumen de ventas necesario para que las estaciones de servicio sean rentables.

“El año pasado una estación tenía que vender 300 mil litros de combustible al mes para estar equilibrada. Este año, con los aumentos de costos, se pasó a 380 mil litros. Se complica porque además cayeron las ventas. De las 600 estaciones que hay en Córdoba, unas 200 no están llegando a ese número”, dijo un empresario estacionero a Perfil Córdoba.

Las ventas. Según datos de la Federación de Expendedores de Combustibles de Córdoba (Fecac), durante abril de este año las ventas al público de combustibles líquidos (naftas y gasoil) de las estaciones de servicio de la provincia de Córdoba fueron un 2,1% por debajo que las registradas un año atrás, en abril de 2018.

“Esto fue producto de una caída del 6,9% en naftas (1,4% de aumento en nafta súper y 25,6% de caída en nafta premium) y un aumenn to del 2,8% en gasoil (9 % de aumento en gasoil grado 2 y una caída de 7,3% de caída en gasoil grado 3).

Para la entidad, “la fuerte caída en las ventas al público de nafta premium se refleja, naturalmente, en una baja en su participación dentro de las ventas de naftas. Efectivamente, mientras en abril de 2018, el 30,9% de los volúmenes de naftas vendidos al público correspondía a nafta premium, ese porcentaje se redujo al 24,7% en abril de 2019, lo que implica una caída de 6,2 puntos porcentuales de participación.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.