Nespresso combate a sus rivales en el mercado y la justicia

Una firma pequeña que fabrica cápsulas biodegradables, que no son aceptadas por las cafeteras de la marca, podría traer grandes pérdidas a Nestlé

El gigante suizo de alimentos, Nestlé, creó hace tres décadas el primer sistema de café en cápsulas, que desde entonces se ha convertido en un negocio global de u$s13.450 millones, dominado precisamente por esta empresa.

Desde comienzos de los años 90, sin embargo, cuando perdió la protección de la patente de su sistema Nespresso, la empresa tiene que combatir contra un grupo de nuevos jugadores que le quitan poco a poco mercado.

Después de perder una patente clave en 2013, Nestlé dejó de litigar o concilió con muchos fabricantes de cápsulas y ahora sus máquinas son compatibles con más de 200 cartuchos de la competencia.

No obstante, un pequeño competidor sigue luchando. Ethical Coffee (ECC) fabrica cápsulas biodegradables que promociona como más ecológicas que las de aluminio de Nestlé.

Fundada en Friburgo, Suiza, por el ex presidente de Nespresso, Jean-Paul Gaillard, ECC sostiene desde hace años que Nestlé modificó las máquinas Nespresso para que no aceptaran sus productos. Pero en un giro de estrategia,

ECC ahora asegura que posee una patente de la tecnología que la multinacional usa para bloquear sus cartuchos.
El mes pasado, la compañía formada hace ocho años obtuvo una gran victoria cuando la principal autoridad europea de patentes desechó un reclamo de Nestlé sobre la patente. ECC entonces entabló demandas por violación de patente en varios tribunales de Europa e intenta bloquear las ventas de las máquinas de Nestlé.

El gigante suizo niega que sus máquinas utilicen la tecnología patentada por ECC y planea apelar el fallo. “Nuestras máquinas no utilizan la tecnología de ECC y, por lo tanto, estamos seguros de que no infringen la patente de ECC”, dijo una vocera de la empresa al periódico The Wall Street Journal.

Nestlé también defiende el impacto medioambiental de sus cápsulas de aluminio, aduciendo que al mantener el café fresco con menos envases, sus máquinas usan la energía de manera más eficiente. También enfatiza que su café es cultivado de manera sostenible.

Hay mucho en juego para Nestlé. Todas las máquinas Nespresso que vende en Europa, el mayor mercado de este producto, y algunas de las que vende en EE.UU., poseen la tecnología en disputa.

“De prosperar, estas acciones podrían dar lugar a una importante pérdida económica para Nestlé, tanto por daños que debería pagar a ECC como por pérdida de ventas en la Unión Europea en caso de que Nestlé no pueda vender sus máquinas con su configuración actual”, dijo al matutino Robert Waldschmidt, analista del banco de inversión Liberum Capital.

 

Fuente: iProfesional.com