José Barujel, el decano de las casas de cambio

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Por aquellos años (inicios de la década del 2000), los suscriptores de la revista también votaban a los candidatos para el Premio Trayectoria Punto a Punto de Oro. Una injusticia que con el paso de los años corregimos. En el 2004, José Barujel fue galardonado con ese premio, en una terna que compartió con Vicente Manzi y Lelio Lambertini.

En la nota, a cargo de Juan Pablo Dalmasso, se cuenta la historia de don José, cargada de matices, que aquí se reproduce.
“No es extraño cruzarse con su elegante presencia en la city cordobesa. Y no es casual que su sea un genérico de casa de cambio. José Barujel es cordobés hasta la médula. Se crió en la seccional 2°, más precisamente en Alvear y Libertad. Desde su niñez, concurría periódicamente al negocio familiar, ubicado al frente de la plaza San Martín. “Era un kiosco típico de la época (de los años ’) con golosinas y lotería”, recuerda. Y para cuando terminó el primario, el mundo de los negocios lo tenía como algo más que un visitante. Decidido a abandonar los estudios, se quedó en el negocio a tiempo completo, “a pesar de la dura oposición de mi padre”. Sin dudas, la pasta para los negocios y el espíritu emprendedor de don José se impusieron exitosamente al mandato paterno.

En 1938 ya estaba a la del negocio y lanzaba una campaña de apertura de sucursales, que alcanzaría la media docena y lo convertirían en el principal mayorista de . Innovó formando la primera gran casa exclusiva del ramo y tuvo éxito. Su ego no se conformó y buscó “algo con mayor perfil empresario”. Así, viendo que un competidor en el negocio de loterías tenía unas liras colgadas en la vidriera y recordando que en Buenos Aires había negocios que combinaban lotería con cambio de moneda tomó la gran decisión: sería cambista. Está claro que no se equivocó. Hizo historia.

Su agencia fue la primera casa local y poco a poco fue desarrollando los negocios conexos. Obtuvo la representación de Western Union en Córdoba, desarrolló el turismo y fue fundador de la Asociación Cordobesa de Agencias de Viaje (ACAV).
“Se vendían muchos viajes a Europa, gracias a que muchos inmigrantes, o sus hijos, visitaban su tierra de origen. El Caribe no se conocía y Brasil se limitaba a Río de Janeiro”, rememora.

Tal es su dinamismo que declara no extrañar su juventud “porque me siento muy joven”. Como para demostrarlo, este año (2004) lanzó su último emprendimiento: una casa de cambio, de alquiler de cajas de seguridad y oficinas comerciales en el edificio de Rosario de Santa Fe y Rivadavia, donde también se lo puede ver saludando a todos sus clientes con una sonrisa, como siempre. Por todo eso se puede decir que, como las buenas monedas, José Barujel no pierde el valor con el paso de los años”.

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