Despachantes de aduana alertan sobre retenciones, cepo cambiario y vuelta de las DJAI

Es esperable que vuelvan las complicaciones para importar, principalmente bienes terminados y así desalentar la salida de dólares por esa vía.

2 diciembre, 2019 | Punto a Punto

La filtración de un supuesto proyecto de los equipos técnicos de Alberto Fernández para incrementar la suba de retenciones y hacerse con un colchón extra de divisas por u$s2.000 millones generó que el complejo agrícola salga a vender cosecha para evitar una futura “confiscación” mayor.

Para el caso de la soja el porcentaje sería fijo y del orden del 35%, para el trigo se subiría al 20% y para el maíz la retención sería del 15%.

“De algún lado las divisas tienen que salir. Y si no vienen del Fondo van a venir del campo. Esto es así. Las cámaras empresariales ya trabajan con horizontes de soja a 35%, por eso se ve la liquidación que se ve”, señaló a Perfil un referente del comercio exterior local que tuvo una serie de reuniones en despachos de Capital Federal.

Pero las complicaciones para el comercio exterior no solo se limitarían a gravar más fuertemente los envíos de productos primarios. Ante la falta de divisas, lo esperable es que vuelvan las complicaciones para importar, principalmente bienes terminados y así desalentar la salida de dólares por esa vía.

En la actualidad, en lugar de la Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI) opera el Sistema Informático de Monitoreo de importaciones, que agilizó y transparentó los procesos. “Hoy no hay que tener reuniones en Comercio para aprobar una licencia. Durante el kirchnerismo, con las DJAI se documentaba la licencia de importación, que según el tipo de mercadería era automática o no automática. Pero en muchos casos era muy difícil saber si se aprobaba o no, no estaban claros los criterios o pedían reuniones para compensar importaciones con exportaciones. Y había medidas para-arancelarias como los trámites de terceros organismos. Un producto usado podía demorar más de un año, si es que lo aprobaban y hoy se tramita de forma electrónica con demora máxima de 60 días”, comenta.

César Oronel, presidente del Centro de Despachantes de Aduana, filial Córdoba, también prevé un horizonte complejo: aumento de retenciones para exportar y nuevas restricciones para importar.

En términos de entidad los centros de despachantes de aduana aún no se han manifestado. Esperan conocer quiénes serán los interlocutores. 

Sobre lo que viene, Oronel entiende que subir los aranceles a la importación es una medida poco probable y complicada en el marco de las limitaciones que impone el comercio internacional, los socios y la OMC.