Covid-19: cuánto pierde la industria del cuarteto por el parate

A las grandes pérdidas durante la pandemia se suman los costos fijos que enfrentan las bandas más grandes. Todos los números de un fenómeno que mueve millones.

21 mayo, 2020 | 0:03 hs. | Punto a Punto

 

 

“Fuimos los primeros en parar y espero que no seamos los últimos en volver”, se lamenta Marcelo Ludueña, productor de bailes de cuarteto. En efecto, los shows y los bailes fueron de los primeros rubros en sentir el incipiente aislamiento social obligatorio que recaería luego sobre toda la sociedad. Al tratarse de un género tan particular -es una industria gigantesca, con un rol de contención social muy fuerte en la cultura local- desde el sector buscan la ayuda del Gobierno para que el parate no termine de desmoronarlos.

Todo se desencadenó con la información que se conoció hace una semana, cuando la empresa de Carlos ‘Mona’ Jiménez, decidió desvincular a 29 personas de su estructura. Pero este no sería el único caso. En la actualidad son muchas las bandas que tienen estructuras similares a la de La Mona y que no estarían pudiendo afrontar sueldos de músicos y empleados.

Desde el Sindicato de Músicos de la Provincia, David Albano, señala que estructuras como las de Marcos Farías -empresario y manager de artistas como Ulises Bueno, Claudio El Loco Amato, La Banda de Carlitos y Trulalá-, La Barra y Sabroso no están abonando salarios del personal.

“La mayoría de los trabajadores no están cobrando sueldos hoy. Los de Farías, La Barra, Sabroso, que son de las más grandes, tienen estructuras de unos 15 músicos aproximadamente. Damián Córdoba tampoco les está pagando a los músicos; ellos tienen un grado de empleados en negro bastante alto, igual que Ulises Bueno, que maneja además un índice de precariedad laboral elevado”, afirma el secretario general de la entidad.

Albano agrega que en marzo de 2018 citaron desde el Sindicato a la mayoría de los empleadores del cuarteto al Ministerio de Trabajo para regularizar la actividad, pero nadie se presentó.

¿Efecto dominó? Sí y no, dicen desde el sindicato. “En la actualidad, Banda XXI es la única empresa que tiene a todos sus empleados en blanco, desde el colectivero hasta el sonidista. Pero un 80% de los trabajadores del cuarteto están en negro. Entonces, no va a pasar lo de La Mona porque los trabajadores no están registrados, son monotributistas. ¿A quién van a desvincular si no tienen a nadie vinculado? Son empresas fantasmas que mueven millones y que legalmente no existen. Nosotros hemos hablado con algunos empleadores y nos estamos poniendo de acuerdo en muchas cosas, buscando un objetivo ideal, que es un convenio colectivo de trabajo que regule el trabajo de los músicos”, explica Albano.

El trabajo satélite alrededor del cuarteto. Se estima que de una banda de música viven alrededor de cincuenta familias. Y no solo eso: en un baile ‘tipo’ (de entre 3.000 o 4.000 asistentes) trabajan alrededor de 200 personas por noche.

Personal policial -un policía cada 100 personas-, plomos, técnicos, personal de armado, limpieza, cantineros, cuidadores de autos y vendedores de merchandising, entre otros, conforman el universo alrededor del baile. Pero además, hay otra industria: la que trabaja todos los días de la semana. Por un lado, la publicidad (medios de comunicación y cartelería en vía pública) y por otro, el trabajo en redes sociales, que involucra communities managers, editores, fotógrafos y que también forman parte de las oficinas de las bandas.

Pérdidas de hasta $750 millones
En el universo del cuarteto los bailes se suceden todos los días, incrementando su actividad de jueves a domingos, con el sábado como el día más fuerte de la semana. Con un promedio de entre 3.000 y 5.000 personas por baile (bandas como La Mona pueden llevar hasta 10.000) y una entrada promedio de 150 pesos (aunque -de nuevo- ver a La Mona o a La Barra costaba 300 pesos antes de la pandemia), Marcelo Ludueña detalla que entre chicos y grandes, un sábado puede mostrar hasta 20 bailes en Córdoba.

Según estos datos, el género mueve semanalmente entre 250.000 y hasta 500.000 personas aproximadamente, generando una industria que factura entre $ 50 millones y $ 75 millones (por semana) solo en concepto de entradas.

Teniendo en cuenta que hace 70 días no se realizan bailes en Córdoba -según detalló Ludueña a este medio-, el mundo del cuarteto dejó de facturar una cifra que rondaría (según cálculos conservadores) entre $ 500 millones y $ 750 millones en este periodo.

(Especial, Guillermina Delupi para Perfil Córdoba)


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