Automotrices ¿ganan o pierden tras doble medida del Gobierno?

(Especial, José Busaniche para Perfil Córdoba). El jueves 2 de mayo el secretario de Industria de la Nación, Fernando Grasso, les había adelantado a los empresarios cordobeses que participaban de la cena del aniversario de la Cámara de Industriales Metalúrgicos lo que luego se concretaría: la restitución de los valores para los reintegros de impuestos a exportaciones de autos en el Mercosur. El adelanto a los empresarios cordobeses tenía un motivo.

Fueron ellos, a través de un estudio elaborado por la consultora Economic Trends, los que se movilizaron para mostrar el impacto negativo que había tenido en todo el entramado de producción automotriz y autopartista la disminución de reintegros de impuestos. Los metalúrgicos sabían que si usaban las audiencias con las autoridades nacionales para reclamar o protestar por el aumento impositivo perderían sus chances.

Por eso idearon una propuesta que contemplaba mostrar el impacto positivo de aumentar los reintegros, ponderando la obsesión oficial por los resultados fiscales.

 Las terminales automotrices que exportan vehículos -en Córdoba son Fiat, Renault, Nissan e Iveco- y, por efecto derrame, sus proveedores cordobeses de piezas y partes habían quedado muy golpeados desde el segundo semestre de 2018. A la fortísima caída de las ventas se sumó la imposición de retenciones de tres pesos por dólar exportado.

Y lo que terminó por fracturar los balances de las empresas con perfil exportador fue la decisión, en septiembre pasado, de bajar los reintegros de impuestos por exportaciones de 6,5% a 2%. Ese combo dio vuelta los números de los productores de autos.

En el complejo industrial Ferreyra, por caso, afirmaban que pasaron de un escenario de números azules a perder entre US$500 y US$600 por cada auto exportado. En qué impactará. La medida promoverá un mayor ingreso de divisas al motorizar la exportación de autos. Y allí es donde más se notaría el efecto del aumento de reintegros: se estima que la decisión oficializada llevaría la exportación a un ritmo de 20 mil autos mensuales, como antes de la quita de reintegros.

Otro calculo estima que se puede movilizar la exportación adicional de 6.500 autos, si la demanda de Brasil acompaña. “Esta medida permite reformular las proyecciones sobre las cuales veníamos trabajando en la actividad sectorial, por lo que es una decisión muy importante para reanudar el rumbo previsto sobre el que el sector había realizado las inversiones en los últimos años”, señaló el secretario de Industria, Fernando Grasso.

En Córdoba, las fábricas creen que el aumento de reintegros implica pasar de perder US$500 por auto a un “punto de equilibrio”. Esta semana, la medida se oficializó a través del Decreto 338/2019 publicado en el Boletín Oficial y se confirmó que alcanza a aquellas automotrices que exportan su producción a destinos dentro del Mercosur.

“La medida, que equilibra la carga tributaria del sector para todo el mercado de exportación y que comenzará a regir a partir del jueves 9 de mayo de 2019, está orientada a reducir la carga impositiva sobre la exportación de vehículos”, comunicó la cartera de Dante Sica.

Los empresarios cordobeses que trabajan para la industria automotriz recibieron la noticia con alivio, pero también con la sorpresa que dan las confusas señales del Gobierno. Sucede que el lunes 6, dos días antes del aumento en los reintegros de impuestos, se había oficializado el incremento de tasa de estadística a la importación.

En ese caso, oficializado con el decreto 332/19, se encarecía un 400% una tasa para la importación de autos. La alícuota pasaba “transitoriamente” de 0,5% al 2,5%, en otro intento de las autoridades nacionales por mejorar las finanzas públicas.

Para los industriales se trata de un nuevo cambio en las reglas de juego que afecta la competitividad e incrementa los costos del comercio exterior. Hoy las automotrices aún no tienen en claro si ganaron o perdieron tras las dos medidas: “Todavía no evaluamos el impacto. Tenemos sentimientos encontrados con las medidas porque las terminales no tenemos un solo negocio, trabajamos con un negocio compensado. Importamos y vendemos, fabricamos y vendemos. Con los reintegros puede ser que volvamos a ganar un poco de plata, pero no sabemos cómo nos termina pegando la tasa de estadística. Hay que ver lo que se vende hasta fin de año, que viene cayendo. No lo tenemos claro”, remarcó un ejecutivo de la industria. 

Con todo, el sector privado confía en que durante esta semana el Gobierno de otro giro que podría implicar una baja en el impuesto a importados, vía decreto.

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